Noticias

04 febrero 2026

Muchas organizaciones comienzan su proceso de mejora desde un ámbito concreto: ciberseguridad, privacidad o IA.
A menudo motivadas por la legislación, como el RGPD o la NIS2, y los requisitos de certificación de la cadena.

Y con razón. El control específico dentro de un ámbito proporciona un control directo, claridad y demostrabilidad. El reto surge más tarde.

Cuando coexisten varios ámbitos, crece la necesidad de:

Coherencia en los riesgos y las medidas
Reutilización de políticas y controles
Visión general administrativa, sin complejidad adicional

🔑 La clave es la ampliación gradual, cuando la organización esté preparada para ello.

Con IRM360, las organizaciones trabajan a partir de sistemas de gestión por dominio, con el apoyo de:

Un modelo subyacente adaptado al dominio específico
Componentes fijos para la gobernanza
Gestión de riesgos y cumplimiento
Estructura compartida de medidas y controles

De este modo se crea un control coherente, sin que la organización tenga que configurarse directamente como una «solución GRC».

Sin costosos y complejos procesos de implementación de GRC ni elevadas inversiones iniciales, sino un control modular, basado en el riesgo y pragmático que crece al ritmo de la organización.
En velocidad, alcance, costes y madurez. 📈